Espinosa anuncia la Semana Santa de Nerva con un pregón desde lo más profundo del corazón

por Juan Antonio Hipólito Domínguez / 09 de Abril de 2019 / Publicado en Nerva, Religión

El nervense Antonio López Espinosa anunció la llegada de la Semana de Pasión a Nerva con un pregón sincero, íntimo, impregnado de fe y, sobre todo, amor. Cuando la Hermandad de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor le encargó que se hiciera cargo del XXIII Pregón de Semana Santa, dudó estar capacitado para ello. “Para estar aquí, se puede tener más o menos habilidades como escritor, tener más o menos cualidades para hablar en público, pero de lo que estoy seguro es que hay que ser capaz de poner la sinceridad de tu fe y la intimidad de tu vida al servicio de este pregón”. Dicho y hecho.


Según informa Juan A. Hipólito, al pregonero lo presentó su hermano Juan. Ahí empezó también de alguna manera el pregón de Antonio, con la exquisita prosa que empleó su hermano para presentarlo ante los devotos del Gran Poder y María Santísima, como lo fue Adelaida, a la que dedicó su pregón desde lo más profundo de su corazón. La familia, y el amor como nexo de unión, hicieron que presentación y pregón sonaran como una sola pieza amenizada por la banda de música Villa de Nerva. Jamás antes una presentación y un pregón de Semana Santa en Nerva habían conseguido estar tan compenetrados como hasta ahora. 

“Hoy estoy aquí ante ustedes, con mi fe, que es la que es, sin más oratoria que mi corazón puesto en este pregón, y sin mis mayores dotes de expresión que mis sentimientos”, proseguía Antonio en un pregón que empezaba a tomar forma desde la base de la familia y el amor. 

Y los recuerdos de infancia entorno a la Semana Santa de Nerva fueron aflorando: vacaciones, sonido de cornetes y tambores, torrijas, juegos, noche de Viernes Santo y procesión del Silencio. Entre recuerdo y recuerdo, los versos de su madre: “Qué duro es tu calvario, qué largo tu padecer, las estrellas se detienen para caminar con él; lirios morados y blancos, alfombra de corazones echaría yo a sus pies para aliviar sus dolores; estrellas de dos en dos, luceros de cuatro en cuatro, para alumbrar al Señor la noche del Viernes Santo; detrás su Madre, Santísima del Mayor Dolor, sus nazarenos la acompañan, sus costaleros la mecen; Nerva los va mirando, pidiéndoles con fervor que les de mucha salud para seguir caminando”.

El pregón fue un reencuentro con Adelaida, su mujer, nazareno y miembro de la Junta de Gobierno del Gran Poder de Nerva durante años. Gracias a ella, nació el vínculo de unión entre el pregonero y su Hermandad. “Este adiós que aún te guardo se convierte hoy en un nuevo hola. Hoy sé que estás aquí. Siento que estás aquí, en los corazones de todos nosotros. Sabes que te quiero, pero me veo impotente para luchar contra el destino. Este pregón, que nace en lo más profundo de mi corazón, es por ti y para ti, Ade”. Y los recuerdos más íntimos fueron surgiendo a borbotones.

 

 

A la finalización del pregón, la Hermandad del Gran Poder entregó varias placas de reconocimientos a los costaleros que cumplen cinco años de servicios, así como la entrega y dedicación prestadas por Juan Francisco Moya Domínguez desde 1992. 

La banda de música Villa de Nerva amenizó el pregón con la interpretación de las marchas: “Gran Poder” y “María Santísima del Mayor Dolor” de Julio Agustín Jurado; “Bendita Amargura” de Víctor Ferrer; y “Tras tus pasos” de Miguel Ángel Navarro.

 

 

 

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